viernes, agosto 26, 2016

11 Pruebas Del Nuevo Nacimiento - John Piper


Considere una generalidad más, antes de centrarnos en 1 Juan 5: 3 – 4. Juan da al menos once pruebas de que una persona ha nacido de nuevo. Probablemente podamos resumirlas a la fe y el amor.
Pero por ahora vamos a dejarlas como él las dijo. No todos los versículos a continuación usan lenguaje de nuevo nacimiento. Sin embargo, quedará claro, si uno piensa en ello un momento, que incluso cuando el lenguaje no está presente, la realidad sí lo está. Aquí están:
  1. Los que han nacido de Dios guardan sus mandamientos.
(1Jn 2:3 – 4) Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal esmentiroso, y la verdad no está en él.
(1Jn 3:24)  Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
  1. Los que han nacido de Dios, andan como Cristo anduvo.
(1Jn 2:5 – 6 RV 1960)pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.
  1. Los que han nacido de Dios no aborrecen a los demás, sino que los aman.
(1Jn 2:9) El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas.
(1Jn 3:14)Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.
(1Jn 4:7 – 8)Amados, amémonos unos a otros; porque el amores de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
(1Jn 4:20)  Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
  1. Los que han nacido de Dios no aman al mundo.
(1Jn 2:15)  No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
  1. Los que han nacido de Dios confiesan al Hijo y lo reciben (lo tienen)
(1Jn 2:23)Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
(1Jn 4:15)Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
(1Jn 5:12)  El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
  1. Los que han nacido de Dios practican la justicia.
(1Jn 2:29)  Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.
  1. Los que han nacido de Dios no practican el pecado.
(1Jn 3:6) Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.
(1Jn 3:9 – 10)Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
(1Jn 5:18)Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
  1. Los que han nacido de Dios tienen el Espíritu de Dios.
(1Jn 3:24)  Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
(1Jn 4:13) En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
  1. Los que han nacido de Dios escuchan la palabra apostólica con sumisión.
(1Jn 4:6)Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error.
  1. Los que han nacido de Dios creen que Jesús es el Cristo.
(1Jn 5:1)Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios …”
  1. Los que han nacido de Dios vencen al mundo.
(1Jn 5:4) Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
Fragmentos del Libro “Más vivo que nunca” de John Piper pág. 133 – 136.