viernes, abril 15, 2011

Elijo No Regresar - K. P Yohanan

Después de ser salvos y comenzar nuestra relación con Dios, aprendemos que nuestro viaje junto a Él acaba de comenzar. Descubrimos incluso que, componentes ordinarios de las relaciones de vida, la seguridad emocional, los logros, nuestra profesión o posición, la estabilidad financiera o incluso nuestra herencia cultural o nacional; nos impiden entregar completamente nuestras vidas por sus propósitos y estar cada vez más cerca de Él. Uno a uno Dios nos llama a renunciar a cada uno de ellos.

Abraham, Moisés, José, todos ellos están en la “nube de testigos” que nos han precedido, ellos también fueron llamados a renunciar a sus vidas normales. Vamos a ver cómo respondían:

“Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.” Hebreos 11:13-16

“Ciertamente tenían tiempo de volver”, ¡Qué significativa expresión es esta!

Este es un desafío, seguir la llamada de Dios y renunciar a esas cosas, pero también es un grandioso desafío el poder darnos cuenta que siempre tenemos la opción de volver, de regresar a una vida más cómoda, quizás.

Nuestro enemigo, el diablo, sabe esto, y trabaja muy duro para persuadirnos y convencernos de hacer ciertas cosas. Vamos a ver 4 cosas que él usa para hacer que regresemos a nuestro estado anterior:

1) COSAS MATERIALES:

Demas, uno de los compañeros de Pablo, tenía este problema: este hombre viajó muchísimos kilómetros con Pablo y compartió dificultades con él, Demas se podría haber convertido en otro Timoteo, pero Pablo dice de él: “porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica (…)” 2 Timoteo 4:10. Siempre enfrentaremos problemas financieros, dificultades de alguna clase, tendremos amigos que estarán en mejores situaciones que nosotros, y sentiremos la necesidad de mejorar nuestras vidas y de cuidar mejor nuestras familias. El diablo usará esto. Es un fuerte tirón, pero hay que tomar una decisión, la vida o la muerte, no hay retorno.

2) EL MIEDO A LO DESCONOCIDO:

Los niños de Israel sufrieron una terrible esclavitud en Egipto. Aún después de que Dios los sacó e hizo proezas en su nombre, ellos deseaban volver, recordando sus vidas anteriores. ¿Qué ocurrió? Ellos tenían miedo de lo que podría llegar a ocurrirles en una tierra poco familiar, llena de gigantes. Nosotros, también nos enfrentamos a lo desconocido, pero debemos recordar que Dios es más grande que los gigantes, más grande que nuestros problemas y miedos.

3) PERDER EL ENFOQUE Y LA VISIÓN:

El viaje terrenal de Pablo estuvo marcado por un enfoque: la pasión por ver a la gente venir a Cristo. El mantuvo este enfoque aún hasta el final de su vida y pudo decir con confianza: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. ” 2 Timoteo 4:7. Tú y yo podemos continuar con este viaje solo si mantenemos la mirada en la visión que tenemos ante nosotros. No permitamos que el diablo use nuestros desalientos para quitar nuestros ojos de nuestro propósito. El pasaje en Hebreos nos promete que Dios ha preparado un lugar celestial para quienes lo siguen en la fe. Pero ¿Cuán buena pude ser una ciudad en la que no hay personas? Nuestra meta es poblar esa ciudad, para traer un mundo de almas con nosotros en la eternidad.

4) DECEPCIÓN ESPIRITUAL:

Una gran cantidad de cristianos pierden la vista de Dios cuando se ven atrapados en el autoenfoque y la introspección, todo en nombre de la piedad, la devoción y el tener una vida más profunda. Pero sólo un tema es tocado a través de toda la Biblia: Cristo, el Salvador del mundo. El antiguo testamento promete la venida del Redentor. El nuevo testamento narra el nacimiento de Jesús, su muerte y resurrección para salvar lo perdido y dar instrucción a los creyentes acerca de cómo vivir y mostrar al mundo la vida en Cristo. Es un hecho, conocer a Cristo y caminar íntimamente con Él, producirá pasión y amor por este mundo perdido. Si nuestra “vida profunda” no tiene estos resultados es una falsedad.

Entonces, cuando enfrentemos el tirón de este mundo y la presión del diablo para alejarnos del llamado de Dios, recordemos que estamos en este mundo solo por un corto período de tiempo. Somos peregrinos y extraños en este mundo, solo tenemos una visa para esta vida, pero nuestro pasaporte es de otro país.

Los hombres y mujeres de Hebreos, eligieron NO regresar a sus países terrenales porque ellos se dieron cuenta que la obra de Dios va más allá del tiempo y el espacio. Su verdadera nación era una celestial. Quizás el Señor también nos encuentre enfocados en lo que es real y auténtico, más allá de las circunstancias, de lo que sentimos, lo que otros digan o lo que el enemigo nos arroje.

Si se fuera a escribir otro capítulo como Hebreos 11, quizá puedas encontrar tu nombre o el mío como ejemplos a seguir por los demás.