viernes, octubre 15, 2010

Como Tener Un Corazón Como de María en Un Mundo de Marta


La charla intima que María desfrutó con Jesús en la sala nunca será producto del ajetreo que vive Marta en su cocina. El ajetreo, en `sí mismo, alimenta la distracción. Lucas 10:38 nos muestra a una mujer que tiene el don de la hospitalidad. Marta le abrió su hogar a Jesús, pero eso no significa automáticamente que le haya abierto su corazón. En su ansiedad por servir a Jesús, casi pierde la oportunidad de conocerlo.

Primero, lo Primero
Lucas nos dice que Marta estaba preocupada por los muchos quehaceres que tenia entre sus manos. Esa es la palabra clave: quehaceres. Para marta, no servía de nada darle a Jesús algo que no fuera lo mejor. Ella tenia “que-hacer” lo mejor para Jesús.

Nosotros podemos llegar a caer en la misma trampa. Es posible que sintamos que que debemos demostrar que amamos a Dios haciendo grandes cosas para Él. Así que pasamos de largo, a la carrera, la intimidad de la charla en la sala, y nos preocupamos por trabajar para Él en la cocina: implementamos grandes ministerios y maravillosos proyectos con los que nos esforzamos por dar a conocer las Buenas Nuevas. Hacemos todas nuestras obras en su nombre. Lo llamamos “Señor, Señor”. Pero, al final, ¿Él nos conocerá? ¿lo conoceremos?


Marta y María - Mark Driscoll from Descubriendo el Evangelio on Vimeo.