miércoles, abril 07, 2010

Ni_Judio_ Ni_Gentil Sino "Un Nuevo Hombre"

Sino Un Nuevo Hombre
Por George Davis y Michael Clark
(Traducido por Jorge A. Bozzano)

Un hermano escribió recientemente, hacienda una pregunta que refleja un malentendido común del evangelio que prevalece a través de la cristiandad hoy en día. “¿Es el Judaísmo Mesiánico un retorno a la forme del Nuevo Testamento del primer siglo?” Hemos recibido muchas cartas similares de creyentes sinceros haciendo la misma pregunta. Este es nuestro intento de responder estas preguntas de una forma que no va alienar ninguna parte de la familia de Dios. Nuestra meta es la unidad de la fe en Cristo Jesús.
No puede ser negado que el resurgente “Judaísmo Mesiánico” es un retorno a la forma Neotestamentaria del primer siglo encontrada en las páginas del Nuevo Testamento. De hecho, virtualmente todas las epístolas de Pablo lo mencionan de una forma u otra. ¿Qué tenía él que decir? Muchos de los que se dirigen al Judaísmo Mesiánico hoy en día, enseñan, ya sea por implicación o abiertamente, que privilegios especiales van con el un
judío natural, que el Cristianismo es Judío, y que cualquier retorno al Cristianismo primitivo debe incluir un retorno a las raíces judías. Si bien esto puede sonar lógico para algunos, representa el mismo peligro para la Iglesia hoy en día como lo fue en los días del apóstol Pablo.

En Romanos 3:1-2 Pablo preguntaba: “¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras.” La respuesta de Pablo aquí parece contradecir sus enseñanzas en el resto de sus epístolas, pero le agrega lo siguiente: “¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo, ni aun uno”. (Rom. 3:9-10)

Antes que el judío y el griego puedan unirse como un nuevo hombre en Cristo, primero deben unirse en este hecho: “Todos están bajo pecado”. Todos están perdidos. No hay justo, ni aun uno. No hay privilegios externos ni ventajas físicas asociadas con ser un judío o un gentil; ambos son pecadores y están en igual necesidad de un Salvador, Jesucristo.

No Hay Distinciones Étnicas

Un buen conocimiento de los idiomas y costumbres judíos así como del Antiguo Testamento ayuda a arrojar una luz más clara sobre las cosas que Jesús dijo e hizo, que apuntaban a él como el Mesías. Pero muy a menudo ¡perdemos de vista el ÁRBOL de VIDA mientras miramos el bosque! Errar en entender la extensión de la obra retentiva de Cristo y cómo ella trasciende todas las fronteras étnica ha llevado a muchos de los cristianos de hoy en día a
abrazar una contemporánea forma de Galacianismo1.
Hechizados por el formalismo religioso, judíos y gentiles al igual están retornando a las viejas fiestas y ceremonias judías que Cristo cumplió en Su sacrificio en la cruz. El totalmente cumplió todos los requerimientos de la ley por medio de Su muerte sacrificial (Vea romanos 8:3,4). Estamos de acuerdo que las observancias actuales de los “feriados cristianos” no se encuentran en las enseñanzas de los padres del Nuevo Testamento, pero tampoco lo está el volver a estar bajo la Ley judía. Dios todavía odia nuestras fiestas. “Aborrecí, abominé vuestras solemnidades, y no me complaceré en vuestras asambleas.”(Am. 5:21). Hay un solo día en el cual Dios está interesado en que entremos y permanezcamos, y ese es en el reposo de su Sabat (lea Hebreos
capitulo cuatro).
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