viernes, junio 03, 2011

UNA ESPOSA PARA EL ULTIMO ADAN - George H. Warnock



Extraido de El viaje de la esposa - George H. Warnock

El apóstol Pablo deja en claro, en la amonestación que él hace con respecto al hogar y a la relación matrimonial; que lo hace así para presentarnos un cuadro del Ultimo Adán y a la Esposa del Ultimo Adán.

"Este misterio grande es; acerca de Cristo y la Iglesia" Efesios 5:32

Pero no se detiene allí. El no dice: "Lo que he dicho sobre el hombre y la mujer en el hogar está ahora pasado de moda...' Por el contrario, añade:

"Así también haga cada uno de vosotros, cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer que tenga en reverencia a su marido"(Efesios 5:33).

Entonces, él no está diciendo que el orden del Génesis ya no es aplicable, porque reconoce que los elementos de la creación original se encuentran todavía en la vida actual, en este tiempo de transición. Todavía no hemos llegado a la plena expresión de la Nueva Creación, con respecto a lo que se dice de que "ni los maridos tomarán mujeres, ni las mujeres maridos." Esto pertenece a la nueva era y al día de la resurrección... y a los que participen de ella. (Ver Mateo 22:30).

La época actual es una época de transición, mientras Dios nos saca de la época antigua y nos lleva a la nueva. Se producen los cambios. Algunos cambios maravillo¬sos tienen lugar. Mientras exista en la Tierra la relación entre el macho y la hembra, continuarán los matrimonios, y los hogares, y los hijos... y la práctica de ciertas responsabilidades de unos para con los otros, tal como Dios lo ordenó en el principio y como Pablo lo dijo en su epístola a los efesios.

Algunos se apresuran a citar Galatas 3:28: "...no hay siervo, ni libre; no hay macho, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús" Pero dese usted cuenta, por favor, de que el mismo apóstol que escribió galatas, fue el que escribió Efesios; y que, cuando escribió a los efesios, lo estaba haciendo para un pueblo que estaba "EN CRISTO" (Efesios 1:1). Y fue para ellos para quienes dijo: "Porque el marido es cabeza de la mujer, así como el Cristo es cabeza de la Iglesia..." (Efesios 5:23 SEV). No existe discrepancia entre lo que Pablo dice a los gálatas, y lo que dice a los efesios. Nosotros estamos "en Cristo" ahora... pero, sigue habiendo la relación entre hombre y mujer, porque nos encontramos en un estado de transición, que va desde el viejo ámbito de Adán hasta el nuevo ámbito del Ultimo Adán, y es una relación de un orden superior. Observe que Pablo dijo: "Porque el varón no es sacado de la mujer, sino la mujer del varón... ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón, EN EL SEÑOR" (1 Corintios 11:8,11 SEV). Esta relación continúa también en la época actual para los hombres y las mujeres que están EN CRISTO, pero es una relación de un orden muy superior, porque su espíritu ha recibido la vida en Cristo. Aquí hay una igualdad en cuanto con¬cierne a la relación y a la comunión con el Señor; sin embargo, cuando la mujer busca la igualdad con el hombre en asuntos de predominio y de gobierno, está rechazando los medios de la gracia que Dios le ha dado, en vez de acrecentarlos. Pedro encarece: "Estad sujetas a vuestros maridos" (y observe que él dijo esto en el caso de una mujer que tuviera un esposo incrédulo)... porque, en su papel de callada sumisión, ella podía ganar a su esposo (y, por supuesto, no estamos sugiriendo que lo gane "pecando," sino viviendo en mansedumbre y humildad). Lo mismo ocurre con los esposos, porque estando en Cristo, tienen una mayor responsabilidad, y él los amonesta para que den "honor a la mujer, como a vaso más frágil, y como a herederas juntamente de la gracia de la vida." Pero, observe lo que sigue: "para que vuestras oraciones no sean impedidas." (Ver l Pedro 3:7). Me pregunto, ¿cuántas oraciones continuarán sin res¬puesta por el espíritu de rebeldía de la esposa o del esposo?

Los apóstoles no eran varones machistas. Por el Espíritu, ellos les estaban dando buen consejo a los hombres y a las mujeres que estaban en Cristo... consejo que, si se acatara, dejaría sin trabajo a nuestros numerosos consejeros en la Iglesia y en el mundo. En Cristo, nuestros privilegios y responsabilidades son de un orden muy superior a los del comienzo de la raza humana. Creo que la razón por la cual las mujeres cristianas sienten que se encuentran en esclavitud, se debe frecuentemente a que el hombre ha fallado grandemente en el cumplimiento de sus responsabilidades:

"Maridos, amad a vuestras mujeres, ASÍ COMO EL CRISTO AMO A LA IGLESIA, Y SE ENTREGO A SI MISMO POR ELLA"(Efesios 5:25 SEV).

"En Cristo" hay una nueva clase de relación entre el hombre y la mujer. La mujer aprende sujeción y, haciéndolo así, participa en mayor medida de la gracia, y de la mansedumbre, y de la tranquilidad. El hombre debe alcanzar la calidad del amor que Cristo ejemplificó: "Así como Cristo amó a la Iglesia...." "En Cristo...no hay esclavo ni libre... no hay varón ni mujer." Entonces, ¿los apóstoles exhortan a los esclavos para que huyan y ejerzan su recién conquistada libertad mediante la rebeldía? ¡No! Pues más bien es de este modo: En el Señor usted es LIBRE, así que van a servir a sus amos como hombre libre, y ya no como esclavo: "Siervos, obedeced a vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como al Cristo" (Efesios 6:5 SEV). Ahora, por estar "en Cristo" hay una nueva relación con su amo terrenal, aun mientras permanece como esclavo. Ahora, su amo no es ese señor desconsiderado y cruel que ha conocido en el pasado. Puede que el amo no haya cambiado, pero el siervo SI ha cambiado. Su verdadero amo es ahora el Señor Jesús, porque ahora el esclavo es un hombre libre en Cristo. Debe ser mas diligente que antes, porque ahora sirve a Cristo, el Señor. Ahora puede soportar la vergüenza y la ignominia de un amo con mano de hierro, porque su verdadero Amo y Señor sufrió igual vergüenza e ignominia, y porque ahora él está en Cristo, pues sigue los pasos de su Amo. Y haciéndolo así, participa de Su naturaleza, y de Su carácter, y como esclavo calificará para ser heredero del Reino sobre el cual Cristo ha sido glorificado con un "Nombre que está sobre todo nombre." Y mientras sigue a su Señor y oye Su Palabra, descubre que Su Señor ha sido glorificado en el trono más alto del Universo, por el hecho de que descendió para tomar el lugar más bajo en la Tierra, como un esclavo, y fue el Único que llegó a ser "obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."

"¡Huye, Onésimo... tú eres un hombre libre en Cristo!" ¿Fue ésta, acaso, la exhortación de Pablo para Onésimo? ¡Claro que no! Muy al contrario. Y de esto es de lo que trata la epístola de Pablo a Filemón: "Tu esclavo te ha perjudicado, Filemón. El es deudor tuyo por haberte robado y huido a Roma. Pero, no olvides, Filemón, que tú me debes mucho a mí también, me debes tu propia vida, porque fui yo quien te trajo el mensaje de la liberación. Pues, tú también fuiste esclavo una vez, y Cristo te ha liberado. Ahora tú, una vez libre, estás bajo las ataduras de Cristo. Ahora que tú estás en Cristo, debes obrar como Cristo. Debes recibir a Onésimo, perdonándole totalmente, así como Cristo te ha recibido. Ahora, él ya no es sólo un esclavo... ahora es hermano tuyo y mío."

¡Cuan excelsa es la relación con Dios y con Su pueblo cuando uno entra en Cristo! Pablo nunca promovió un movimiento de liberación en la Iglesia para dar libertad de los esclavos, pues esto no es responsabilidad de la Iglesia. Nuestra responsabilidad es la de ministrar de tal modo la Verdad, que los hombres y las mujeres sean llevados a Cristo, donde son LIBRES. La venganza es del Señor... El se enfrentará... a Su manera y en Su momento, con los gobiernos y con los gobernantes opresores en la Iglesia y en el mundo. El sabe cómo entendérselas con los faraones, y con los Nabucodonosores, y con los Heredes, y con los Césares. Nuestra responsabilidad es predicar de tal modo a Cristo, que los hombres y las mujeres sean llevados a El, donde encontrarán la libertad total.

¡Qué orden tan excelso y tan supremo el que Dios puso por obra en la Iglesia cuando llevó al pueblo hacia Cristo, y más aún, cuando lo capacitó para vivir en El la vida de la Nueva Creación! Cuando los hombres y las mujeres buscan cambiar ese orden, no es la liberación la que encuentran, sino la esclavitud más grande que ellos hubieran podido conocer nunca. Los hogares se destruyen, y los hombres y las mujeres que han seguido su propio camino so capa de "liberación," sólo han encontrado una esclavitud de mayores proporciones. Los hijos se dispersan por todas partes, son puestos en instituciones de beneficencia, y se convierten en una carga para la sociedad. Los hogares destruidos producen cada vez más esposos e hijos desolados, y todo se origina en el espíritu de rebeldía contra el orden de Dios. En consecuencia, ni la sociedad ni la Iglesia han podido hacerle frente a todos los problemas que han sido provocados.

En verdad, muchos de estos problemas caen en manos de la Iglesia, ¿y por qué no? Dios pretende que la Iglesia lleve salud a los corazones destrozados. Pero, me parece que la Iglesia está haciendo más profundas sus grietas en los hogares destruidos, en la desolación de los hogares, en la desolación de los hombres y de las mujeres, sin cerrar la brecha. Si dejamos abierta la llave del agua, y contratamos cada vez más consejeros para secar el piso, ¿qué sucederá realmente? Tenemos que cerrar primero la llave... y después buscar a Dios para la limpieza que El anhela realizar. Al igual que nuestros establecimientos de salud mental y nuestras instituciones penales, la Iglesia se compromete en programas de imponentes edificios para atender a multitud de gente que está enferma moral y espiritualmente... y estos edificios imponentes se llenan de personas y de congregaciones que van aumentando más y más cada vez pero, ¿dónde está la sanidad? ¿Alguna vez se ha dado usted cuenta de que, mientras la Iglesia crece y se expande en edificios y en miembros, en igual forma aumenta el divorcio? Y en toda esta expansión, ¿qué es lo que está ocurriendo realmente? La cantidad de divorcios aumenta, tanto en la Iglesia como fuera de ella, y no se hace nada por cerrar la llave del agua.

Sólo hay una solución verdadera, pero no existe la probabilidad de que la Iglesia admita su condición, y siga el camino de Dios. El mira desde el Cielo y señala con precisión el problema:

"Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un DESVENTURADO y MISERABLE y POBRE y CIEGO y DESNUDO; Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas"(Apocalipsis 3:17,18 SEV).

¿Será que oiremos? Profetizo que la Iglesia referirá aumentar sus servicios de consejería antes que recibir el consejo de Dios. Entonces, ¿qué? Su juicio vendrá del Cielo, y grande y terrible será la desolación de esa hora.

"Voz de aullido de pastores se oyó, porque su magnificencia es asolada; estruendo de bramidos de cachorros de leones, porque la soberbia del Jordán es destruida"
(Zacarías 11:3 SEV).

"Y los cantores del templo aulla¬rán en aquel día, dijo el Señor DIOS..." Amos 8:3

"Y curan e\ quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, di¬ciendo: Paz, paz; y no hay paz"(Jeremías 6:14SEV).

Jesús dijo que por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriaría. (Ver Mateo 24:12). Creo que éste es nuestro verdadero problema. Nos hemos enreda¬do tan intrincadamente con los procedimientos del mundo, que los hogares destruidos se consideran como una cosa común y corriente, antes que como motivo de alarma. La rebeldía del mundo ha pasado por la Iglesia... y los hogares han sido desolados. Entiéndenos, por favor, pues no estamos juzgando, en modo alguno, a las numerosas víctimas inocentes que están implicadas en esto, porque hay muchos que han caído en la trampa de la desolación y no existe nada que ellos puedan hacer sobre esto. Si ésta es su situación, asegúrese de que nada de cuanto ha pasado pueda impedir que usted se convierta en vaso de honor y de gloria, si se ha comprometido verdaderamente a seguir el camino de Dios, sin hacer caso de los sufrimientos que de ello puedan derivarse.

Ahora, el Enemigo sabe que si él puede hacer pedazos los hogares cristianos, habrá triunfado sobre la Iglesia, porque la Iglesia no es otra cosa que la congregación de muchos hogares. Lo trágico es que el pueblo de Dios no se da cuenta de esto... y en general, la Iglesia continúa vanagloriándose de la solidez de su poder, de su engrandecimiento, ignorando por completo el hecho de que los fundamentos del hogar cristiano se están resquebrajando por todas partes. Dios quiere arreglar esta situación y mostrarnos la causa de nuestros problemas, que no es otra que ésta: El hombre con toda su ingeniería humana ha sacado completamente a Cristo de Su Templo, y la Gloria de Dios, que El ha dispuesto para que sea nuestra defensa y nuestra protección, ya no está allí. El dosel de Su gloria es nuestra única defensa en tiempo de tormenta. (Ver Isaías 4:6). Solamente cuando el pueblo de Dios se humille y acepte Su "consejo" para comprarle a El las verdaderas riquezas y el colirio que El suministra, entonces vamos a ver la sanidad que El quiere traernos.
George H. Warnock – Gloria en lugar de Cenizas