viernes, noviembre 19, 2010

Abre tus ojos: Las mentiras del Falso Evangelio de la Prosperidad: Introducción



Abre tus ojos: Las mentiras del Falso Evangelio de la Prosperidad: Introducción: "Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra del Señor él también te ha desechado...
1 Samuel 15: 22-23"

En nuestros días, tristemente muchos de los que se hacen llamar ministros del evangelio cometen el mismo error que cometió el rey Saúl: en lugar de obedecer la Palabra de Dios, prefieren seguir el camino de los resultados tangibles, el reconocimiento humano y la abundancia en bienes materiales, sin importarles que para conseguir todo aquello, debieron desobedecer la Palabra de Dios.

La Palabra de Dios llegó a Saúl y le ordenó destruir completamente a Amalec y todo lo que había vivo ahí, (1 Samuel 15: 3) hombres, mujeres, niños, vacas, ovejas, camellos y asnos.

Sin embargo el pueblo decidió obedecer solo en parte a Dios y tomó como botín ovejas y vacas, poniendo como justificación que el fin era bueno y para beneficio del Señor, pues de lo tomado apartaría las primicias para Él. (versículo 21).

El profeta Samuel, tal como fue la tarea de todos los profetas en la antigüedad, le aclara al entonces rey de Israel que la ley de Moisés no privilegia el sacrificio sobre la obediencia, sino todo lo contrario: Ciertamente es mejor obedecer que presentar los sacrificios, y prestar atención que ofrendar la mejor parte. (Versículo 22)

Samuel explica que la rebelión y la obstinación contra el mandato de la Palabra son tan abominables para el Dios Altísimo como practicar adivinación e idolatría. Y después nos advierte a todos nosotros las consecuencias de desechar la Palabra: quien lo haga será desechado también, aún cuando se trate del propio rey de Israel (Versículo. 23).

Justamente el mismo error que cometieron Saúl y el pueblo lo cometen los ministros del Falso Evangelio de la Prosperidad y sus seguidores, pues enseñan a obedecer solo la parte de la Palabra que conviene a sus intereses, y todo aquello que de ella estorbe a sus fines mundanos, lo desechan.

Tal como el pueblo obedeció solo en parte la Palabra de Dios, pues no aniquiló todo ser viviente de Amalec como se les había ordenado, sino tomó como botín ovejas y vacas, así también existen creyentes hoy día que hacen algo muy parecido a tomar botín de ovejas y vacas que les son prohibidos. Justificando su proceder aludiendo que Dios se complacerá con lujosos auditorios llenos de gente engañada, pero momentáneamente feliz.

En este estudio vamos a explicar cómo en los grupos del Falso Evangelio de la Prosperidad sistemáticamente se enseña a desobedecer la Palabra de Dios sustituyéndola poco a poco, generación a generación, con dogmas de hombres, a fin de conseguir los objetivos que sus líderes persiguen.

Y por supuesto que tanta coincidencia no puede ser casualidad: detrás de todo falso evangelio hay una inteligencia malvada y retorcida: Satanás, que imitando el verdadero evangelio busca engañar a los cristianos inconstantes en el estudio de la Palabra, para que cayendo en el mismo error que Saúl, también sean desechados.

Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Apocalipsis 3:16-17


Y aquí es que entra la honestidad del lector que deberá usar este estudio para preguntarse a sí mismo ¿Estaré yo asistiendo a un grupo que falsamente se denomina cristiano, pero que en realidad es una secta del Falso Evangelio de la Prosperidad?

¿Qué es el Falso Evangelio de la Prosperidad?
Pincha sobre el titulopara continuar con este precioso y valioso documento