martes, agosto 17, 2010

TIEMPOS PELIGROSOS Y COMO AFRONTARLOS


“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.” 2 Timoteo 3:1.

Al conversar con muchos cristianos de mayor edad, dicen que el trabajo de evangelizar hoy en día comparado con algunos años atrás es más difícil. Son varios los factores que han producido este desgaste en el interés que antiguamente veíamos en los amigos, los familiares y los vecinos. ¿Cuáles son algunos de estos factores? Los versos que siguen al texto de cabecera describe la sociedad actual. Contienen dieciocho tipos de personas y sin duda nos ha tocado observar a algunas de ellas que tienen estas características; “hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios” vv-2-4. La sociedad se ha puesto más tolerante y no exige el respeto a la autoridad. Se traspasa esta falta de reverencia al concepto que muchos tienen de Dios y no le toman en cuenta.

Los medios de comunicación ofrecen sitios en el Internet donde cualquier puede opinar sin que nadie se oponga. Esto ha generado la idea en muchos que sus ideas son tan valiosas que las de cualquier otro. No aceptan que pueda haber una autoridad que les pueda contradecir. No aceptan que la Biblia establezca la verdad y determina como debemos pensar y actuar. Los tales son descritos como quienes tiene “apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella” v.5. Pablo fue claro en su recomendación a Timoteo, “a éstos evita”, o sea, no permita que ellos ejerzan influencia sobre Ud.

Considerando la condición del mundo hoy es claro que los “tiempos peligrosos” han llegado. ¿Qué podemos hacer? Las tentaciones son mayores que antes. El lenguaje corrupto que se escucha, los temas íntimos que tratan con liviandad, y la falta de consideración para con el prójimo evidencian cuán lejos se ha ido el ser humano de guardar la ley de Dios. Al concluir su advertencia a Timoteo sobre los tiempos peligrosos, Pablo le indicó como afrontarlos; “pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” vv-14-17. Lea otra vez esta recomendación y con fe pida a Dios la fortaleza para vivir dependiente de Él y según la instrucción de las Sagradas Escrituras. –David A. Jones.